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Castillo de Guimarães

Castillo de Guimarães

📍 Guimarães, Portugal 📅 Construido en Siglo X

La Cuna de Portugal

Encaramado en la sagrada Colina Latito, el **Castillo de Guimarães** es el símbolo más potente de la identidad portuguesa. Es conocido afectuosamente como el *Berço da Nação* (Cuna de la Nación). Sus muros de piedra rugosa y sin adornos y sus siete torres cuadradas son la imagen imperecedera de la fundación del país. A diferencia de los palacios románticos de Sintra, esta es una serie fortaleza del siglo X construida para la guerra, no para la exhibición.

Su historia comienza en el año 968 d.C., cuando la poderosa condesa **Mumadona Dias** ordenó la construcción de una fortaleza para proteger el cercano monasterio de São Mamede de las devastadoras incursiones de vikingos y moros. La estructura original era probablemente de madera y tierra, pero sentó las bases del centinela de piedra que vemos hoy. Se erigió como un puesto avanzado solitario en la frontera de la cristiandad, un escudo contra los ataques que venían tanto del norte como del sur.

Hoy, el castillo no es solo un monumento nacional, sino un lugar de peregrinaje para los portugueses que desean conectar con sus raíces más profundas. Pasear por sus murallas es caminar por los cimientos de un país que se forjó con espadaterminación.

El Nacimiento de un Rey

En el siglo XI, el castillo se convirtió en la residencia del conde **Enrique de Borgoña** y su esposa, Teresa de León, a quienes el Rey de León les concedió el Condado Portucalense. Fue entre estos muros, alrededor del año 1109, donde nació su hijo **Alfonso Enríquez** (*Afonso Henriques*). Alfonso acabaría convirtiéndose en una de las figuras más legendarias de la historia ibérica: el primer Rey de Portugal.

Justo debajo del castillo se encuentra la pequeña capilla románica de **São Miguel**. En su interior, aún se puede ver la sencilla pila bautismal de piedra donde supuestamente fue bautizado el infante Alfonso. El suelo de esta sobria capilla está pavimentado con lápidas de antiguos caballeros, lo que refuerza las profundas raíces militares y religiosas del lugar. Es un sitio de tranquila reverencia, donde los visitantes pueden tocar literalmente el inicio de la historia de Portugal.

La Batalla de São Mamede

El campo de São Mamede, a las afueras de los muros del castillo, es tierra sagrada. El 24 de junio de 1128, fue el escenario de una batalla crucial que cambió el mapa de Europa. El joven Alfonso Enríquez, que entonces solo tenía 18 o 19 años, lideró una rebelión de barones portugueses contra su propia madre, la condesa Teresa, y su amante, el noble gallego Fernão Peres de Trava. Teresa quería mantener estrechos vínculos (o sumisión) con el Dominio de Galicia y León.

La batalla fue corta pero brutal. Las fuerzas de Alfonso salieron victoriosas y él tomó el control del condado. Este éxito se considera el momento fundacional de la independencia portuguesa, permitiendo a Alfonso declararse finalmente Rey en 1139 e iniciar la Reconquista hacia el sur. Sin este castillo y esta batalla, es probable que Portugal como nación independiente no existiera hoy.

Arquitectura: El Escudo del Norte

La arquitectura del castillo es un ejemplo de libro de texto del diseño militar románico temprano. Tiene forma de escudo, con siete torres cuadradas que protegen los muros de cortina. Los muros están construidos con bloques de granito rugoso, lo que atestigua la urgencia y practicidad de su construcción. El elemento más imponente es la **Torre de Menagem** (Torre del Homenaje), que se alza 27 metros de altura en el centro del patio. Curiosamente, esta torre fue una adición posterior, construida en el siglo XIII por el rey Dionisio I para reforzar las defensas.

La torre del homenaje fue diseñada como refugio final. Su entrada se encuentra en el segundo piso, accesible solo por un puente de madera que podía ser destruido o retirado en caso de asedio, dejando a los defensores aislados pero seguros en su interior. Hoy en día, los visitantes pueden cruzar un puente moderno para entrar en la torre y ver una exposición sobre la historia del castillo. El adarve o paseo de ronda que conecta las torres ofrece vistas panorámicas impresionantes de la ciudadl exuberante entorno verde de la región del Miño.

Rescate y Restauración

Hacia el siglo XV, con las fronteras de Portugal ya desplazadas mucho más al sur y la introducción de la artillería de pólvora, el castillo perdió su importancia estratégica. Se convirtió en una prisión real para prisioneros políticos de alto rango. Con el paso de los siglos, cayó en un declive lento y triste. En el siglo XIX, se utilizaba como prisión por deudas, e incluso las autoridades locales debatieron demolerlo para usar las piedras para pavimentar las calles de Guimarães.

Fue salvado por el patriotismo de la "Sociedad Martins Sarmento", un grupo de intelectuales locales que reconocieron su valor simbólico. Hicieron campaña para su preservación, lo que llevó a su declaración como Monumento Nacional en 1910. Una gran restauración en la década de 1940 le dio la apariencia imponente y formidable que tiene hoy.

El Palacio de los Duques de Braganza

A un paso del castillo se encuentra el **Palacio de los Duques de Braganza** (*Paço dos Duques*). Construido en el siglo XV, es un contraste sorprendente con el castillo. Mientras que el castillo es rudo y militar, el palacio es una residencia lujosa influenciada por la arquitectura del norte de Europa, famosa por sus decenas de chimeneas cilíndricas de ladrillo.

La proximidad de ambos edificios permite a los visitantes ver la evolución de la vida noble: desde la seguridad incómoda de una fortaleza del siglo X hasta el confort opulento de un palacio del siglo XV. Juntos, forman un complejo monumental que resume gran parte de la historia de Portugal.

Información para el Visitante

Guimarães es fácilmente accesible en tren desde Oporto (aproximadamente 1 hora). El castillo está a un corto paseo cuesta arriba desde el centro de la ciudad:

  • **La Caminata:** El camino de subida te lleva a través de una estatua de bronce de Alfonso Enríquez, que guarda el camino con su espada y escudo.
  • **Inscripción Famosa:** No te pierdas la sección de la muralla de la ciudad con la famosa inscripción: *"Aqui Nasceu Portugal"* (Aquí nació Portugal).
  • **Dulces Locales:** Después de la subida, recompénsate con unas *Tortas de Guimarães*, un dulce tradicional relleno de calabaza y almendras.
  • **Entrada Combinada:** Existe una entrada única que permite el acceso al Castillo, al Palacio de los Duques y al Museo Alberto Sampaio, lo cual ofrece una relación calidad-precio excelente.