Introducción
Situado en el punto más estrecho del estrecho de Øresund, donde solo 4 kilómetros de agua separan Dinamarca de Suecia, el Castillo de Kronborg se alza majestuoso con sus torres de cobre verde y sus formidables bastiones. Para el mundo literario, este lugar es inmortalmente conocido como Elsinore, el escenario de la tragedia de William Shakespeare, Hamlet. Para los historiadores, es una de las fortalezas renacentistas más importantes del norte de Europa y un símbolo del antiguo poder marítimo de Dinamarca.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000, Kronborg es mucho más que un telón de fondo teatral. Es un monumento a la ambición real, al control del comercio y a la resistencia militar. Sus salones han visto banquetes extravagantes y sus casamatas han albergado soldados durante siglos de conflicto.
Historia: El Castillo del Peaje
El Peaje del Sund
La razón de ser de Kronborg fue el dinero. En la década de 1420, el rey Erico de Pomerania construyó una fortaleza llamada "Krogen" en este lugar estratégico para cobrar el "Peaje del Sund" (Øresundstolden). Todos los barcos extranjeros que querían entrar o salir del Mar Báltico tenían que detenerse y pagar un impuesto a la Corona danesa. Si no pagaban, los cañones de Kronborg (y los del castillo de Helsingborg en la costa opuesta) los hundían. Este peaje fue una fuente de riqueza inmensa para Dinamarca durante más de 400 años.
La Transformación Renacentista
Fue el rey Federico II quien, entre 1574 y 1585, transformó la vieja fortaleza medieval en un magnífico palacio renacentista digno de un monarca poderoso. Utilizando el dinero del peaje, contrató a arquitectos flamencos y adornó el castillo con agujas, piedra arenisca y cobre. Kronborg se convirtió en un símbolo de riqueza y cultura en toda Europa. Sin embargo, en 1629, un incendio causado por el descuido de dos trabajadores destruyó gran parte del interior. El rey Cristián IV reconstruyó el castillo, añadiendo decoraciones barrocas, pero la gloria de los días de Federico II nunca se recuperó por completo.
Conquista y Decadencia
En 1658, Kronborg fue conquistado y saqueado por los suecos durante las Guerras del Norte. Se llevaron muchas de las obras de arte y tesoros, incluida una fuente de plata monumental. Tras este desastre, las defensas se reforzaron significativamente, convirtiéndolo en la fortaleza más fuerte de Europa en su época. Desde finales del siglo XVIII hasta 1923, el castillo dejó de ser residencia real y fue utilizado principalmente como cuartel militar.
Hamlet y Shakespeare
Aunque no hay pruebas de que Shakespeare visitara Kronborg, es indudable que oyó hablar de su fama y reputación en Londres. En Hamlet, el castillo se llama Elsinore (la versión inglesa del nombre de la ciudad, Helsingør). Cada verano, el Festival de Shakespeare de Hamlet trae compañías de teatro de todo el mundo (incluyendo actores famosos como Laurence Olivier, Richard Burton y Jude Law) para representar la obra en el patio del castillo, una tradición que mantiene vivo el vínculo literario.
Arquitectura y Puntos de Interés
Kronborg es un ejemplo de manual de arquitectura militar y palaciega renacentista.
El Salón de Baile
En su época, el Salón de Baile de Kronborg era el más grande del norte de Europa, con 62 metros de longitud. Imagínese banquetes iluminados por antorchas con 40 platos diferentes. Aunque el mobiliario original se perdió, el espacio conserva sus tapices y pinturas, y todavía se utiliza para cenas de gala oficiales de la Reina de Dinamarca.
Las Casamatas
Debajo del castillo se encuentra un vasto entramado de pasadizos subterráneos sombríos y húmedos: las casamatas. Estos túneles servían para alojar a los soldados durante los asedios y podían albergar hasta 1.000 hombres, caballos y provisiones para semanas. Es una experiencia atmosférica y algo espeluznante recorrerlos; lleve una linterna si quiere explorar los rincones oscuros.
Holger Danske (Holger el Danés)
En lo profundo de las casamatas duerme una estatua de piedra de un gigante vikingo: Holger Danske. Según la leyenda, Holger duerme hasta el día en que Dinamarca se encuentre en peligro mortal. Entonces, se despertará, romperá la mesa de piedra donde descansa su barbafenderá su patria. Es un símbolo nacional de resistencia.
La Capilla Real
Milagrosamente, la capilla fue la única parte del castillo que sobrevivió intacta al incendio de 1629. Por lo tanto, su interior renacentista, con tallas de madera policromadacoraciones doradas, es original del reinado de Federico II, ofreciendo una visión auténtica del esplendor del siglo XVI.
Información para el Visitante
Cómo Llegar
Kronborg se encuentra en la ciudad de Helsingør, a unos 45 minutos en tren regional (DSB) desde la Estación Central de Copenhague. Desde la estación de Helsingør, es un agradable paseo de 15 minutos por el puerto hasta el castillo, viendo cómo las torres se hacen cada vez más grandes.
Horarios y Entradas
El castillo abre todos los días durante la mayor parte del año (generalmente de 10:00 a 17:00), con horarios reducidos en invierno (cerrado los lunes de noviembre a marzo). Hay visitas guiadas en inglés incluidas en el precio de la entrada, que son muy recomendables para entender la historia ("En los pasos de Hamlet" o "La vida del soldado").
Consejos de Visita
- Viento y Frío: La ubicación en la punta del estrecho significa que a menudo hace mucho viento. Vístase abrigado si planea caminar por los bastiones exteriores.
- Museo Marítimo: Justo al lado del castillo, en un antiguo dique seco subterráneo, se encuentra el galardonado Museo Marítimo de Dinamarca (M/S Museet for Søfart). Su arquitectura moderna es un contraste fascinante con el castillo y merece una visita combinada.
- Vistas a Suecia: Desde la Plataforma de la Bandera, se puede ver claramente la ciudad sueca de Helsingborg al otro lado del agua. Es un recordatorio visual de lo cerca que están los dos países por qué este lugar era tan estratégico.
Conclusión
El Castillo de Kronborg es un lugar donde la literatura y la historia chocan. Ya sea que venga buscando el fantasma del padre de Hamlet o la historia de los reyes guerreros de Dinamarca, encontrará una fortaleza que impone respeto. El sonido del viento del mar golpeando los bastiones y la oscuridad de las casamatas crean una atmósfera que pocos castillos pueden igualar.